Un incendio forestal no solo quema árboles. También destruye hogares de animales, ensucia el aire con humo, puede dañar cultivos, carreteras o casas cercanas, y deja el suelo muy débil. Después, cuando llueve, esa tierra puede irse con facilidad porque ya no tiene plantas que la sujeten.
Además, aunque el fuego pase en pocas horas o en pocos días, la naturaleza tarda mucho más en recuperarse. La hierba puede volver en pocos meses, pero un paisaje parecido al que había antes puede tardar muchos años. En algunos lugares, los arbustos tardan varios años en crecer otra vez, y los árboles grandes pueden necesitar 10, 20 o más años. Y si el incendio ha sido muy fuerte, algunos animales tardan mucho en regresar.