GUÍA DE AUTOPROTECCIÓN

7 Pasos esenciales para proteger nuestro monte, nuestro hogar y nuestra gente

¿Sabías que la mejor herramienta contra un incendio no es solo el agua, sino lo que tú sabes hacer?
Estar preparados no significa tener miedo, sino tener un plan.
A través de estas 7 fichas, aprenderás que pequeñas acciones —como recoger un envase, saber a quién llamar o ayudar a tu familia a organizar una mochila de emergencia— pueden evitar grandes desastres. La seguridad de nuestras islas empieza en cada uno de nosotros.
Exploren estas fichas y descubran cómo la capacidad para aprender y actuar nos hace a todos más fuertes. 
Observen lean y comenten con sus compañeros y compañeras.

Mi casa y el monte, siempre limpios

Canarias es nuestro hogar y cuidarlo es una tarea que nos une a todos. Mantener nuestros pueblos y montes limpios no es solo una cuestión de imagen, es la medida más eficaz para prevenir incendios forestales y proteger nuestra biodiversidad.
Todos debemos contribuir a través de estas cuatro pautas clave:
  1. Residuos bajo control: Nunca tires nada al suelo. Un pequeño papel o un cristal pueden ser el inicio de un gran incendio.
  2. Uso responsable de papeleras: El reciclaje ayuda a gestionar mejor los recursos y mantiene los espacios naturales libres de peligro.
  3. Respeto a la biodiversidad: Las plantas y animales forman un equilibrio delicado. Observa sin alterar su espacio.
  4. Prevención activa: Un monte sin basura es un monte más seguro. La limpieza es nuestra mejor barrera de protección frente al fuego.

Recuerda: Un entorno limpio es un entorno seguro para todos.

No hace falta ser un gigante para hacer cosas grandes. Con tus manos pequeñas y tus buenas acciones, estás protegiendo el futuro de Canarias.

Si ves humo... ¡Avisa!

Cuando se trata de incendios forestales en nuestras islas, cada segundo cuenta. No importa si crees que es una llama o fuego pequeño si piensas que alguien más ya habrá llamado; tu responsabilidad es informar de inmediato para que los profesionales puedan actuar a tiempo.
 
Pasos clave si ves algo extraño
  • Identifica y comunica: Si ves humo en una zona inusual o detectas un comportamiento peligroso en el monte, avisa rápidamente a un adulto o llama directamente al 1-1-2.
  • Mantén la distancia: Tu seguridad es lo más importante. Informa de lo que ves, pero aléjate siempre de la zona de riesgo. Nunca intentes acercarte al fuego.
  • Aporta datos claros: Si puedes, indica dónde estás y hacia dónde se mueve el humo. Esa información ayuda a los servicios de emergencia a llegar antes.
  • Confía en los expertos: Una vez dado el aviso, deja que los equipos de extinción hagan su trabajo. Tú ya has cumplido la misión más importante: la detección.

Recuerda: Tu aviso salva el monte

Un pequeño gesto como una llamada puede evitar una gran catástrofe. La prevención no es solo no tirar basura, es estar atento y actuar con rapidez para proteger nuestro entorno.

Cuidamos a quien más lo necesita

En situaciones de riesgo, como un incendio forestal cercano, la fuerza de un barrio está en su capacidad para no dejar a nadie atrás. Las personas mayores son el pilar de nuestra comunidad, pero en una evacuación o emergencia, pueden necesitar un apoyo extra. Tu colaboración es fundamental para que todos lleguen a un lugar seguro.
 
Cómo actuar con responsabilidad
  • Prioriza el apoyo: Si vives cerca de personas mayores, asegúrate de que conocen la situación y ayúdalas a mantener la calma mientras llegan los servicios de emergencia.
  • Aviso inmediato: Si detectas que alguien necesita ayuda para desplazarse o está solo ante un peligro, avisa a un adulto responsable o informa al 1-1-2 sobre su ubicación exacta.
  • Preparación logística: Ayuda a organizar lo básico. En una emergencia, tener a mano medicinas, documentos o una chaqueta para una persona mayor marca la diferencia.
  • Trabajo en equipo: No intentes ser un héroe solitario. La autoprotección consiste en coordinarse: unos avisan, otros acompañan y los profesionales actúan.

Recuerda: Unidos somos más fuertes

Prevenir incendios también es cuidar de nuestra gente. Un pequeño gesto de acompañamiento y respeto garantiza que, ante cualquier peligro, sigamos siendo una comunidad unida y segura.

Aprender para protegernos

La prevención de incendios no ocurre por casualidad; se construye aprendiendo y escuchando a quienes más saben. Entender cómo funciona nuestro entorno y cómo actúan los profesionales nos permite tomar decisiones inteligentes y seguras cuando cada segundo cuenta.
 
Pautas para una formación activa
  • Aprende de los expertos: Presta atención a los bomberos y especialistas. Ellos conocen los riesgos reales y te enseñarán las mejores formas de evitar descuidos que pueden causar un fuego.
  • Participa en tu comunidad: La seguridad es un trabajo colectivo. Involúcrate en las actividades de tu centro o barrio; un grupo bien informado es mucho más difícil de sorprender por una emergencia.
  • Decisiones con criterio: Estar formado te da la calma necesaria para no entrar en pánico. Saber que existe un plan y un número de emergencias (1-1-2) te permite actuar con rapidez y eficacia.
  • Multiplica el mensaje: Lo que aprendes hoy puede salvar el monte mañana. Comparte tus conocimientos con amigos y familiares para que todos sepamos cómo cuidar nuestras islas.

Recuerda: El conocimiento es nuestra mejor prevención

Cuanto más sabemos, mejor cuidamos nuestro monte y nuestra gente. Participar y aprender es el primer paso para convertirte en un agente activo en la protección de Canarias.

Mi familia sabe qué hacer

La seguridad en casa empieza mucho antes de que aparezca el humo. Tener un plan diseñado en familia permite que, ante una emergencia, todos sepan exactamente qué hacer sin perder tiempo ni entrar en pánico. Estar preparados es la mejor forma de proteger lo que más queremos.
 
Pasos para diseñar su plan
  • Identifica los riesgos: Hablen sobre su entorno y detecten qué zonas son más seguras y cuáles podrían ser peligrosas en caso de incendio.
  • Puntos de encuentro: Acuerden lugares seguros fuera de casa donde reunirse si tienen que salir por separado. Es vital que todos los miembros de la familia sepan dónde están.
  • Contactos de emergencia: Tengan siempre a mano el número 1-1-2 y los teléfonos de sus familiares más cercanos. Practiquen cómo dar un aviso claro y tranquilo
  • La mochila lista: Preparen juntos un kit básico con lo esencial (agua, medicinas, linterna, copias de documentos, etc…). Si hay que evacuar, cada segundo que ahorren es una ventaja.

Recuerda: Un plan hoy es tranquilidad para mañana

La prevención es una tarea que se comparte. Hablar en casa sobre seguridad nos hace más fuertes, más unidos y, sobre todo, mucho más seguros.

También protegemos a quienes no hablan

Nuestras mascotas son parte de la familia y, ante un incendio o una evacuación, su seguridad es nuestra responsabilidad. Preparar su salida con antelación evita riesgos innecesarios y garantiza que todos los miembros del hogar, sin excepción, lleguen a salvo a un lugar seguro.
 
Claves para una evacuación con mascotas
  • Logística preparada: Ten siempre a mano su transportín, correa o arnés. En momentos de tensión, el equipamiento adecuado facilita un traslado rápido y sin huidas por miedo.
  • Kit de supervivencia animal: Incluye en tu mochila de emergencia agua suficiente, algo de comida y sus cartillas sanitarias. Ellos también necesitan suministros básicos durante las primeras horas.
  • Localización y calma: En situaciones de alerta, mantén a tus animales cerca y localizados. Su instinto puede llevarlos a esconderse si se asustan, por lo que tenerlos controlados de antemano es vital.
  • Integración en el plan: Al diseñar su plan familiar, asignen quién se encargará de cada mascota. Una organización clara evita confusiones y asegura que nadie se quede atrás.

Recuerda: Su vida depende de nuestra previsión

Cuidar de los que no hablan es una muestra de madurez y compromiso. Incluir a tus animales en la seguridad del hogar es la mejor forma de demostrar que su vida también importa.

Lo que aprendo, lo comparto

La prevención más eficaz es la que se contagia. Cuando compartes lo que sabes sobre los incendios forestales, te conviertes en un guía para los demás. Al difundir estos consejos entre tus amigos, vecinos y familiares, estás ayudando a construir una comunidad mucho más fuerte y preparada.
 
Cómo ser un buen comunicador
  • Explica lo aprendido: No te guardes la información. Cuéntale a tu entorno por qué es importante mantener el monte limpio o cómo llamar al 1-1-2.
  • Información clara y útil: Usa lo que has visto en estas guías para dar consejos directos. La claridad ayuda a que los demás sepan actuar sin miedo en caso de necesidad.
  • Anima a la prevención: Motiva a otros a revisar su propio plan familiar o a preparar su mochila de emergencia. Tu entusiasmo puede ser el impulso que ellos necesitan.
  • Seguridad compartida: Recuerda que un pueblo informado es un pueblo más seguro. Al trabajar juntos, reducimos los riesgos y protegemos el futuro de nuestras islas.

Recuerda: Tu voz es una herramienta de prevención

Compartir conocimientos es un acto de generosidad que salva vidas. No te detengas aquí: lleva este mensaje a cada rincón y ayuda a que todos seamos parte de la solución.